Aristas

Anoche estuve por ahí. Quedé con mi amiga para comer, de ahí fuimos al cine y de ahí a tomar unos vinos. Llegué a casa con una copa de más. Solo una, pero será que estoy sensible y las hormonas me juegan una mala pasada.
Me senté en el ordenador con la música puesta y al salir la canción "Maldita Dulzura" de Vetusta Morla, algo se me rompió dentro y me eché a llorar como en los viejos tiempos. No doy tregua a mi consuelo, que dice la canción. Maldita dulzura la mía que me hace recordar cosas con las que no contaba.
En medio del ataque le escribí a mi hermana mayor porque sentí que tenía que conectar con alguien en ese mar de negrura. Esta tarde he recibido su respuesta:

Mi querida hermana Aguamarina, ¡que más quisiera yo que estar cerca tuya en momentos así!!!.  Lo siento, soy temperamental, y leo muchas novelas de ficción y aventuras, donde el amor y el desamor cabalgan por "doquier", creo que puedo imaginarme el dolor tan terrible de un corazón roto.

...Si alguna vez pensaste que el era el hombre de tu vida, si pensaste que sería el padre de tus hijos, si sabías que perderte en el azul de sus ojos era tu refugio y tu cabaña y aún pensando todas esas verdades decidiste abandonarlo, tambien deberías haber sabido que el precio a pagar era alto, muy alto; y que un año de desamor no arregla, ni mucho menos un corazon roto...

Ya sé que eres fuerte, y que cada día eres más fuerte y posiblemente te sientas más segura, todo eso es bueno, y ten por seguro que son pasos hacia delante, hacia un futuro, incierto pero al fin y al cabo futuro.

Pienso que cuando una relación de amor se rompe, las personas se llenan de aristas, puntiagudas y cortantes, diseñadas para protegerte de los demás  y en la mayoría de los casos no puedes evitar que te dañen a ti misma;  solo el tiempo es capaz de limarlas, de redondearlas, de erosionarlas, de protegerlas y más tarde, mucho más tarde,  cuando estes preparada y llegue un nuevo amor -(no te quepa duda de que te llegará, aunque ahora no lo veas)- estas desaparecerán y volveras a ser perfecta como un círculo, suave, esponjosa, deseable y lo más importante abierta para dejarte amar.

Gracias por compartir, me siento orgullosa de ti

Tu hermana mayor que te quiere

from Aguamarina. Diario de una recuperación http://aguamarina-diario.blogspot.com/2012/01/aristas.html

Lo que no

Se me ocurrió al terminar de escribir la entrada de la sangre fría que es muy fácil criticar a los demás, pero que también habrá que hacer autoevaluación, que a lo mejor estoy sola porque soy una bruja insoportable.


a) Soy obstinada. Esa sería mi primera característica en plan arma de doble filo. Positivamente, porque cuando me pongo una meta voy en plan corredora de fondo, constante y concentrada, hasta que llego donde quiero. Eso me ha ayudado muchísimo en la vida porque en todas mis estancias y vivencias en el extranjero, a veces es la obstinación la que te ayuda a enfrentar las cosas y sacarlas adelante: desde la declaración de la renta en alemán o un año académico en inglés, pasando por un doctorado y terminando por construir vidas en países o ciudades nuevas cada pocos años. Pero en la parte negativa soy muy difícil de convencer una vez que he llegado a una conclusión y como además soy especialista en pensar que tengo razón y que mi análisis es el correcto, pues soy una petarda.


b) Soy carismática. Suena a piropo, lo sé, pero no lo es. Vivir tantos años fuera conlleva conocer a gente de muchos países, de otros idiomas, de todas las religiones y con el abanico de culturas más interesante. Relacionarse con ellos imprime carácter y en numerosas ocasiones me siento perro verde entre gente que no es como yo, y eso va inevitablemente mezclado con una cierta dosis de altivez. Esa altivez me lleva a juzgar a los demás y claro, soy injusta y puedo subestimar a quien no lo merece.


c) Soy temperamental. Normalmente suelo ser una persona soleada, muy positiva y especialista en contagiar alegría a los demás. Pero cuando pierdo la paciencia soy una mula coceadora con salidas inaceptables y/o silencios hirientes. Puedo tener un mal genio muy feo y poner de garras a cualquiera que no sea una balsa de aceite.


d) Soy soberbia. Mi profesión es vocacional y como se me da bien lo que hago (producto de esa obstinación aplicada a la carrera profesional), tengo una mala tendencia a pensar que soy estupenda. Mis colegas me quieren y mis alumnos me escriben evaluaciones magníficas, así que encajo mal los errores en el trabajo y eso se traduce en la última parte de a) y en c)


e) Soy insegura. Debe ser que toda mi seguridad se filtra en la profesión, porque ahí a pisar fuerte no me ganan, pero cuando se trata de mi vida emocional no hay color. Por eso suelo decir que mi relación pre-Aguamarina, aunque acabara, me dio lo mejor del mundo: la seguridad de saberme amada y de saber exactamente cómo ha de sentirse una mujer feliz.
Pero ahora vuelvo a las antiguas costumbres de sentirme inferior, que no merezco el amor, que si vaca, que si fea, que si cínica, que si vacía y fuera de foco, que si condenada a estar sola... Y me mareo de pensar que estos miedos pueden ser realidades: que tendré que eliminar sueños y esperanzas para siempre.


Esos miedos me atenazan a veces con tanta fuerza que me paralizan y me crean sensación de vértigo. Al combinarlos con los puntos a-e, la verdad es que la persona resultante no parece muy atractiva. Me voy a leer mi entrada sobre las cosas positivas para no hundirme del todo.

from Aguamarina. Diario de una recuperación http://aguamarina-diario.blogspot.com/2012/01/lo-que-no.html

Sangre fría

Tengo una buena, buenísima amiga. Es 16 años mayor que yo y nunca estamos de acuerdo en nada: socialmente, económicamente, políticamente, en nuestras formas de pensar y de ver la vida, la familia, la pareja, la religión... Nada es nada, pero igual nosotras nos queremos un montón y tenemos una amistad magnífica. Ella es muy inteligente y yo la admiro muchísimo porque es una mujer con unas agallas y un saber hacer profesional del que quisiera aprender.


Últimamente la que le va dando consejos comedidos para que tome distancia con un tema sentimental soy yo (esas tornas siempre pueden ir en cualquier dirección, ¿no?) y me preguntaba ella el otro día que de dónde he sacado esa sangfroid (sangre fría) para ver las cosas con tanta calma y frialdad.


Y mi respuesta (la copio tal cual): La sangfroid me viene de que me da todo igual. Paso de [el de las mariposas], paso del entrenador, paso del estudiante graduado [otro de quien de momento no hablo porque no es ni relevante]. No me interesa ninguno, estoy completamente hueca por dentro, así que puedo tomar una enorme distancia. Supongo que se contagia a los temas de los demás :) Tampoco te viene mal esa perspectiva mía, de todas formas, que tú hierves ;)

Y en esas estoy. Me he dado cuenta que de un tiempo a esta parte me da todo igual y tengo una actitud de tremenda indiferencia hacia los señores que me rodean. Mi impresión -muy despreciativa, lo sé, y de hecho me asusta un poco- es que no hay hombres maduros, hombres "de verdad", capaces de no achantarse ante una mujer con la cabeza bien puesta, capaces de analizar su propia situación y tomar una decisión que requiera agallas, capaces de distinguir entre ser un caballero y un calzonazos, entre ser considerado y ser ridículo. Hombres a los que les guste su trabajo, que disfruten con las cosas bien hechas, con una ética profesional que se traduce en unos valores personales. ¿O era al revés? Unos valores personales que les lleven a una ética profesional. ¿O es todo lo mismo y no se diferencian?

Sea como fuere, lo que me sorprende es cómo no tengo un bloque de hielo en lugar de sangre fría y a ver si en lugar de ser una princesa voy a acabar convirtiéndome en la egoísta y escalofriante Reina de las Nieves del otro cuento.

from Aguamarina. Diario de una recuperación http://aguamarina-diario.blogspot.com/2012/01/sangre-fria.html

Princesas de cumpleaños

Mi mejor amiga y cuñada, que me conoce bien, me regala por mi cumpleaños el libro: Princesas olvidadas o desconocidas (Philipple Lechermeier y Rébecca Dautremer. Ed. Edelvives) una suerte de enciclopedia de ensueño para identificar: 
"secretos de palacio, rumores de pasillo, confidencias de gabinete, 
bosques encantados, enredos de tapadillo, 
animales de compañía, todo queda aquí explicado, expuesto, entremezclado. Sólo hay que buscar, investigar y revolver para descubrir el mundo de las princesas olvidadas.
Y ¿quién sabe? Puede ser que alguien se reconozca en una de ellas".

Enfadarse es empujar una pared que no se moverá nunca (p.27)
Empecé a leérmelo anoche, que tuve varias horas de insomnio, hasta que a la 1h me levanté y estuve trabajando hasta las 4h. Y sí, definitivamente me he reconocido en varias de esas princesas, así que esta entrada me la voy a dedicar a mí misma con este libro en el día de mi cumpleaños porque estoy FELIZ de que los 32 empiezan llenos de luz, frente a la oscuridad total con la que empezaron los 31.
Después de un año de lágrimas (ya no suele haber casi nunca), leyendo el libro me entero de que las lágrimas de princesa están muy solicitadas. Buscadas en el mundo entero, durante largo tiempo las caravanas cruzaban mares y desiertos para comerciar con ellas. Son utilizadas como tinta simpática, y con ellas se escriben las canciones más dulces, los poemas más bellos, las cartas más apasionadas. Pero hete aquí que, sin embargo, que un poco tarde me informo de que para las cartas de ruptura y de insultos se deben utilizar lágrimas de cocodrilo (p.19). Cachis, si llego a saberlo no lloro tanto.


Érase una vez...
Me he reconocido en la princesa Zulú Zazú porque al igual que a mí, a Zazá de Zulú Zazú le encantan las faldas que hacen frufrú, y los vestidos con volantes le parecen muy elegantes (p. 17).
También hay una princesa profesional en mí y no creáis, que por supuesto también aparece en el libro con el nombre de Locuacilla de Babel (p.46). Y no os lo perdáis, me veo totalmente reflejada porque se dice que habla un montón de lenguas: su lengua materna, lenguas extranjeras, lenguas vivas, lenguas muertas y hasta el lenguaje de signos. Y lo mejor de lo mejor: le chiflan la gramática, las conjugaciones y las declinaciones, ya sean del ruso, del bereber o del idioma de los lapones. Oooooh, ¡y es todo verdad! :-)

Soñar es contarse historias que todavía no se conocen (p.8).
A veces, cuando pienso en mi Capitán y lo que espero y quisiera tener (y como no lo tengo, estoy sola), me identifico con la Princesa Caprichosa, porque no duda en exigir lo imposible: nieve en pleno verano, sombra en el desierto, arándanos en enero (p.22).

Y leyendo sobre joyas me vuelvo a convertir en princesa porque todo el mundo sabe que diademas, pulseras, collares, pendientes... las princesas poseen toda clase de joyas. Y claro, en efecto de todos sus tesoros, lo que más aprecian son las sortijas con piedras preciosas. Las princesas conceden una enorme importancia a las piedras que llevan, porque están convencidas de que éstas tienen poderes maravillosos. Y, ¡oh sorpresa! me emociono al leer que el aguamarina tiene también mucho éxito: al parecer, ayuda a las perezosas a levantarse (no es mi caso, pero lo siguiente mola más:) y a las insomnes a dormir (p.33). Aunque esto no siempre es cierto, lo que sí es verdad es que cuando no duermo me consuela tener mi aguamarina cerca.


Cuando olvido algo, es que una idea juega al escondite dentro de mí (p. 38)
Efectivamente, me suena mucho la Princesa Pitonisa, porque su único problema es que es un poco caótica, se lía y se enreda ella sola, se confunde y se embrolla. Se equivoca de día al hacer los pronósticos, mezcla nombres y apellidos. Confunde bastos con espadas, oros con copas. Todo se le enmaraña y ella sola se engaña (p. 34). Sí. Parece un retrato bastante acertado de cómo soy yo. Ay.

Buscar sin saber quién es y estar segura, sin embargo, de reconocerlo (p.88)
Como no podía ser de otra manera, en este libro sobre princesas se habla de los príncipes, y se dice que guapos o feos, altos o bajitos, encantadores o malvados, hay una cantidad infinita de príncipes. Con eso estoy de acuerdo, hay de todo en este mundo y claro, el hecho de que sean príncipes no les hace de inmediato perfectos para cualquier princesa, no. De hecho, el libro me da la razón cuando dice sobre los príncipes que su vida no es nada tranquila: deben errar a través de los bosques para encontrar a la princesa que les está destinada. Y entonces, despertarla y besarla o besarla para despertarla. Y claro, como yo ya he experimentado (de eso ha ido hasta ahora el blog) a veces, el asunto termina mal, y algunos se convierten en sapos o en otro animal menos conocido: mosca común, coleóptero o zorro del desierto  (p. 75). En fin, habrá que esperar a que mi príncipe (o Capitán) deje de deambular y me encuentre. Y esperar además que tenga un sentido de la orientación mejor que el mío, porque si no... ¡vamos listos!


El bosque es el jardín secreto del mundo (p.71)
¡Andá, si también he encontrado una descripción de mi blog en este libro de princesas! Cada vez me convenzo más de ser una. Bueno, en el libro no se habla de "blog" propiamente dicho, sino de "bosque" pero al fin y al cabo viene a ser lo mismo, porque el bosque es el gran recurso de las princesas: en él se pierden, se refugian, se esconden, y en él tienen encuentros extraordinarios. El bosque está poblado por una multitud de seres: enanos (generalmente en grupos de siete), ogros, duendes, príncipes andantes, dragones, brujas y unicornios (p.70). Yo añado que en el bosque también hay hadas, otras princesas con las que charlar y faunos sabios. De hecho, caben todo tipo de seres, sin excepción, y ojalá todos ellos celebren mucho más cumpleaños conmigo.

from Aguamarina. Diario de una recuperación http://aguamarina-diario.blogspot.com/2012/01/princesas-de-cumpleanos.html

Va de música, parte II

Ya quería yo hacer este post y pensar en la música que me hace feliz. Hoy es un buen día para ello. Veamos, porque hay tantas...
  • Mi canción favorita en el mundo es (y ya lo c0nté por aquí) DREAMS, de The Cranberries. Siempre me gusta escucharla.
  • Drops of Jupiter, de Train. No conozco la música de estos chicos ni nada, pero esta canción me encanta, me hace sentir bien y me pone de buen humor. Siempre me dan ganas de cantarla a gritos pero eso sí, con el volumen bien alto que canto de penica.
  • 1979, de Smashing Pumpkins. Me flipa desde bien jovencilla y nunca me canso de escucharla. Temazo imbatible y asociado a mil memorias, mil recuerdos.
  • Sultans of Swing, de Dire Straits. Madre mía, desde que puedo recordar me acompaña, qué decir. Creo sinceramente que es una de las mejores canciones de la historia de la música.
  • Imitation of Life, de REM me trae siempre buenos recuerdos de buen rollo en general. Ninguno concretísimo, pero sí asociados a mucha gente que me hace feliz. De Bad Day (y su genial video), su mejor canción, ya he hablado en otra ocasión.
  • Sweet Caroline, de Neil Diamond. No habrá un himno fiestero más grande que este xD
  • The Space Between, de Dave Matthews Band, una de mis bandas preferidas, es la canción que yo indefectiblemente cantaría en la ducha, en un karaoke, en la calle, en domingos y festivos... si tuviera buena voz. Pero como no, pues me conformo con escucharla y ser feliz.
  • F.O.D, de Green Day, del primer álbum Dookie, siempre me pareció un temazo poderosísimo, de esos que te dan ganas de bailar a saltos cuando finalmente estalla en batería, guitarra y voces más allá de la mitad.
  • ¡Qué decir de Sting y The Police! Supongo que, aunque me gustan TODAS y las tengo todas, Message in a Bottle es una canción de categoría. Nunca falla, así pasen los años.
  • En términos de música española, cualquier canción de El Último de la Fila, pero me quedo con Sin Llaves, que siempre me pone a cantar. Pesadilla en el Parque de Atracciones, de Los Planetas, es una de las canciones más cachondas que he oído nunca, siempre me hace reír cuando la escucho. Fito & Fitipaldis son de lo mejorcito del panorama actual, La Casa por el Tejado me flipa desde que la escuché por primera vez. Hacen música de calidad, desde luego. Otros con mucha calidad: Vetusta Morla. La canción Un día en el Mundo es muy grande, y os invito a ver el vídeo en el que tocan la canción por el centro de Madrid y llegan a su concierto básico ya cantando en la Fnac, dejando a la peña con la boca abierta. ¡Genial!
  • Para ser andaluza y granaína, aúno buenísimas guitarras (las de Manzanita y los Carmona), una voz magnífica (la de Antonio Carmona) y una letra GRANDE de verdad, (la de Lorca) --> Verde, que te quiero verde, de la peli de Saura. ¡Olé!
  1. Y como número 1 del post, la canción más espectacular en mi mundo, la que yo votaría #1 en la lista de las canciones mas sexy de la historia. La letra es sexo puro y la vez romance del que emociona. Increíble, seductora, suave, romántica, excitante, envolvente: Crash into me.


¿Vosotros también tenéis música feliz?

from Aguamarina. Diario de una recuperación http://aguamarina-diario.blogspot.com/2012/01/va-de-musica-parte-ii.html

Un año de Aguamarina

¡¡Feliz 2012 a todos!!


He estado fuera casi tres semanas en las que he trabajado algo, pero más bien poco, y me he dedicado a desconectar (mundo 2.0 forzosamente incluido) y a estar concentrada en mi familia. ¡Qué cansada estaba!


Haciendo balance de 2011, tengo que decir que ha sido un año muy oscuro emocionalmente y brillante profesionalmente. No puedo evitar preguntarme si no habrá relación, no sé qué pensar. 


El día 9 se cumplió un año de mi ruptura (mi hermana me invitó a cenar a un restaurante japonés de lujo en Granada para "celebrarlo" y allá fuimos las dos juntas. Qué linda, ¿no?). 


En estos 365 días he llorado un mar de lágrimas amargas, he tenido infinitas noches de insomnio. He enfermado de pura tristeza y sobrecarga de trabajo, me he caído de boca desde un tercer escalón y casi me quedo sin diente (ahí está el campeón, bien pegadito y resistiendo, y mi sonrisa sigue siendo la misma, menos mal), he tragado bilis que sabía a hiel en lo que se llama "envidia sana" de otros y que de sana, en realidad, no tiene nada. He roto mi relación dos veces, 1 y 2.0, que tiene bemoles la cosa. He quitado de en medio fotos, mensajes, recuerdos, regalos... y los he ido metiendo en una caja que está guardada y que no sé si podré abrir en los próximos 50 años. He tenido que dar mil explicaciones y "aguantar" miradas de conmiseración -bien intencionadas, pero no por ello menos frustrantes. He tenido que reorganizar esquemas mentales y hacerme a la idea de que mi vida a los casi 32 no es la que yo pensaba que iba a ser: encontrarse a uno mismo después de una ruptura no es fácil, y más cuando la ruptura también es de moldes.


Sin embargo, también en 2011 empecé a correr y descubrí la libertad que ello me daba. Me renovaron mi contrato y me promocionaron a un puesto de dirección académica después de solo dos años en el departamento. Afiancé mi mundo neoyorquino con buenos amigos y más experiencias en la ciudad. Recibí visitas de mi familia que me hicieron feliz porque pude compartir a mi gran amor, Nueva York, con los que más quiero. Empecé a encontrarme a mí misma en el viaje a Italia y Eslovenia de este verano, asistí a la maravillosa boda de mi hermano mayor -que tanto me emocionó- y descubrí que aunque me siento vacía por dentro, tengo más por descubrir sobre mí de lo que pensaba.


Y lo más grande que une lo bueno con lo malo: estrené este blog y sus entradas y vuestra presencia en él han sido LA MÁS GRANDE terapia para mí, mi mejor vía de escape, mi mayor consuelo. Gracias a vosotros, que me leéis y me comentáis con tanta sensatez y tanto CARIÑO, siento que hoy, un año después, tengo mucha más luz dentro y fuera. Me siento más completa y estoy segura de que el viaje por el 2012, si cuento con vosotros, me hará mejor y más fuerte.


Voy a compartir con vosotros una anécdota que me hizo llorar, pero de emoción, el otro día. El pasado 16 de julio tuvimos una reunión familiar (solo mis padres, hermanos, parejas y sobrinos somos 15) y allí hicimos un "árbol de los deseos" en el que cada uno de nosotros escribió uno o varios deseos de forma íntima y personal, sin mostrárselos a nadie, y los colgamos en sobre cerrado en un árbol del jardín. El día 1 de enero los abrimos y quien quiso los compartió con los demás. Yo, por ejemplo, no compartí los míos.
Mi sobrina de 8 años se acercó a mí discretamente y me dijo que quería enseñarme a mí sola su deseo. Andaba con cara tristona porque decía que no se había cumplido, pero se alegró enseguida cuando todos acordamos que los deseos eran extensivos a 2012.
Su deseo, que me ha regalado y tengo aquí conmigo, retrato mío incluido, dice:


"Yo espero que para el 1 de enero Aguamarina encuentre una pareja y sea muy feliz y que su amor flulla (sic). No te encuentres sola, yo te quiero".


Para todos vosotros, amigos: que el 2012 os llene de bendiciones, encontréis lo que buscáis y disfrutéis lo que tenéis.



from Aguamarina. Diario de una recuperación http://aguamarina-diario.blogspot.com/2012/01/un-ano-de-aguamarina.html

¿Seré yo? - Perdía, perdía.

"I have stood here before inside the pouring rain, with the world turning circles running 'round my brain"

Este semestre ha sido un desfase a nivel profesional. He tenido tanto, tanto, tanto trabajo que ahora que acabo de terminar (excepto las correcciones de los finales) me encuentro como si me hubieran sacado toda la energía vital. Estoy más agotada que en toda mi vida y como además hace dos semanas que estoy en total parón deportivo porque el maldito tirón no ceja en su empeño de amargarme la existencia, pues peor me lo pones, porque además me estoy poniendo como una TOTAL y absoluta vaca del prado.

En este semestre que he estado tan liada, tan concentrada, tan ocupada... me han salido oportunidades emocionales que no sé, no quiero, no entiendo, no proceso... o simplemente no consigo asumir. Y me siento completamente perdida porque ya no sé cómo debo sentirme ni cómo enfocar estas cosas porque además es como si no me pasaran a mí, como si las viera desde lejos. Me dedico a apartar a quien se me acerca y aunque no me canso de decir que no quiero estar sola, sistemáticamente acabo sola porque de forma inconsciente acabo arruinando lo que sea que esté ocurriendo. A veces no es mi culpa, pero lo cierto es que no puedo evitar preguntarme si no seré yo mi peor enemiga, la que me saboteo las oportunidades y me pongo las pegas. La que busca al Capitán pero hunde todas naves que se aproximan, incluida a veces la propia.

No pretendo hacer una egoentrada aquí, contando lo estupenda que soy y cómo me permito rechazar a todos. De hecho últimamente tengo la autoestima tocada y por eso escribo aquí hoy, necesito poner mis pensamientos liadísimos en perspectiva.

El primer caso, del que apenas (o nada, no sé) he hablado por aquí, es mi entrenador personal. Lo primero es que tiene 25-26 años y eso para mí ya es motivo de rechazo absoluto, porque he quedado escarmentada de nenes más jovencitos. Lo segundo, por Dios, es que este tío se dedica a ser entrenador personal y por tanto está demasiado buenísimo para mí. Es profe de Taek Wondo también y es capaz de hacer el pino con las orejas y flexiones a la vez. Y aquí llega la españolita estresada, sin maquillaje y apenas sin peinar decentemente a sufrir indeciblemente con las pesas, los abdominales, las sentadillas y equilibrios mientras jura entre dientes y se pone como un tomate. Y además se pica, se cabrea y suelta todo el mal rollo entre pesa y pesa para luego acabar sudando como un pollo y con sonrisa de tonta perdía. Esa es la impresión que doy en el gimnasio, y sin embargo el nene está fascinado conmigo. Hace unas cuantas semanas salí con él a tomar unos vinillos y después de estar horas y horas de charla, me acompañó a casa y me besó en el portal. Después ya no lo he vuelto a ver porque vino mi hermana y yo tenía el final del semestre, el curso online, la administración en el departamento y cienmil cosas más y luego ha venido mi otra amiga y luego tenía planes en los últimos 3 días. Ya me voy mañana y él queda decepcionadísimo de que no me ha visto. A mí me halaga enormemente su interés por mí, pero además de que me parece extrañísimo (repito, ¿qué hace un cañón como ese con una tía que o se quita 5 kilos de encima o no va a ningún lado?) no vamos a ninguna parte.  Y como yo soy idiota y no soy capaz de tener un "friend with benefits" porque no me nace para nada, pues me pierdo una aventura sexual que lo mismo me quitaba un par de complejos que no vendría mal eliminar. 

Luego está el de las mariposas, que ha regresado agresivamente. Hace algo más de una semana que volvió a aparecer por mi bandeja de entrada y yo venga a darle largas (después del octubre que me dio, como para fiarse). Pero el miércoles, en la fiesta de Navidad de mi departamento, me llevó a un rincón donde -observados por todos, claro, aunque sin dejarnos oír- se disculpó -parece que- sinceramente por haber sido un capullo integral en octubre y por, según él, haberme dejado escapar con lo estupenda que soy (*ceja levantada*). Otro al que le tuve que decir, y no mentía, que hasta el martes que me iba a España estaría completamente copada y no iba a poder ser. Así que él me dijo que lo entendía y que cuando regresara en enero me estaría esperando si yo reconsideraba mi postura de escepticismo para con él. 
Y a mí que todo el asunto me deja indiferente, sigo contestándole a sus mensajes y sus emails porque aunque me da igual, me asusta muchísimo haberme convertido en una perra fría y distante, casada con su trabajo y sin tiempo ni energías para involucrarse emocionalmente con nadie.

Y como no hay dos sin tres, esta noche va y aparece un nuevo personaje en el horizonte. El curso académico pasado tuve en mis clases a dos estudiantes de doctorado (normalmente tengo alumnos de grado) y como estamos tan próximos en edad (con uno me llevo 3 años y con el otro meros meses) nos hicimos super amigos. Esta noche hemos quedado a cenar en casa de uno de ellos y me he encontrado con vibraciones interesadas por su parte. Me he quedado de piedra. Eso sí que no lo esperaba, así que como ya va siendo habitual, he huido cual cobarde, gallina, capitán de las sardinas. Repito: así me va.

¿Cómo puede ser que una mujer que lucha todos los días por superarse en la arena profesional sea tan INCAPAZ en el terreno sentimental? ¿Cómo es posible que no me sepa dejar llevar? ¿Cómo se entiende que de todas formas los tíos que se me acercan no son lo suficientemente asertivos como para ver que la actitud despistada es pura fachada? ¿Cómo se concibe que ante el más mínimo interés de estos chicos a mí se me pongan los pelos de punta o no se dé ninguna reacción por mi parte? ¿Será que soy tan arrogante o tan insegura que me creo con derecho a desperdiciar todas las oportunidades que se cruzan en mi camino?

En un terreno que me suena más familiar, me cuenta mi hermano que al concierto de Vetusta Morla el sábado en Madrid fueron un grupo grande de amigos entre los que estaba el niño del ron con su novia. Sí, esa con la que no estaba seguro de querer estar y 6 meses más tarde ahí sigue. Parece que han debido arreglar lo que sea que les detenía y ahora son felices y comen perdices.

Yo está visto que me he olvidado de cómo se era feliz y me he perdido en mi propio camino de salida de la ruptura. Ya no me encuentro y juro que me siento como una extranjera en mi propia piel, lost in my own translation. Necesito vacaciones de mí misma, a ver si la falta de individualidad de mi casa en España me ayuda a escapar de mis rayadas.

from Aguamarina. Diario de una recuperación http://aguamarina-diario.blogspot.com/2011/12/sere-yo-perdia-perdia.html

Va de música, parte I

Las canciones que me acompañan ahora y siempre hablan de mí, de mis estados emocionales y los pensamientos que me cruzan por la cabeza. Son canciones que vienen conmigo desde hace años y que traen miles de recuerdos, reales o imaginarios, porque hay recuerdos que tengo que son muy antiguos y nunca ocurrieron, pero yo los recuerdo perfectamente, tanto como si hubieran sido reales. Hoy comparto 10, 10 que me rondan la memoria y el iPod en los últimos tiempos*.


(parte de este post viene porque he leído una entrada en el blog de Jota, donde decía que no le suelen gustar las versiones de canciones y me ha hecho sonreír, porque a mí me suelen gustar más las versiones que los originales: Sympathy for the Devil de Guns'N'Roses -originalmente de los Rolling Stones- es un claro ejemplo de temazo más grande que el original :)


1. Landslide, de Fleetwood Mac es un clásico atemporal, pero yo no una niña de los 70, sino de los 90 y la versión que me toca las cuerdas sensibles es la de Smashing Pumpkins, una de mis bandas favoritas. Es una canción que acompaña cuando una está triste. Time makes you bolder, even children get older, and I'm getting older, too.


2. To make you feel my love, que es de Bob Dylan originalmente, me salta una lagrimilla en la versión de Garth Brooks, totalmente country, pero qué queréis que os diga, el año que viví en Tennessee me marcó. Recuerdo mentiroso. To make you happy, make your dreams come true, to make you feel my love.


3. Esta ya la he puesto por algún otro post, pero I'll be Seeing You en la voz de Billie Holiday es una de las canciones más hermosas que he oído nunca. Y la vinculo al amor de los 16, de quien nunca me despedí y por eso la letra cobra un cierto sentido. Nunca me canso de ella. When the night is new, I'll be looking at the moon, but I'll be seeing you.


4. Cuando duermes, de Cómplices, es una canción que siempre quise que me dedicaran porque habla de brujas, princesas y de inocencia. Desde bien chica, siempre quise un amor que me velara el sueño, así que la primera vez que escuché esta canción cuando era niña me llamó muchísimo la atención. Y aún sueñas con princesas, duendes y brujas de esas, que se esconden en tu habitación.


5. She, de los Green Day, me acompaña desde los 14 años, desde que puse el pie en el instituto y me transformé en una adolescente rebelde que "gritaba en silencio" y se sentía audaz cuando esta canción sonaba a todo volumen. Ahora tengo 31 -casi 32 ya- y la canción me sigue produciendo la misma sensación, palabra por palabra de su letra, alarido del centro de la canción incluido. She screams in silence, a sullen riot penetrating through her mind. Waiting for a sign to smash the silence with that brick of self-control.


6. Y sin embargo, de Sabina, me parece una canción increíble, porque habla de un amor normal, de todos los días pero no por ello menos grande o especial. Es un amor realista, de los que tienen rutina y besos y romanticismo. Esta es un recuerdo mentiroso, de los que me gustaría tener. Y cuando vuelves hay fiesta en la cocina y bailes sin orquesta y ramos de rosas con espinas.


7. Aquellas pequeñas cosas, de Serrat, la escogería cada día en la versión de Ketama, mis granaínos. Es tan, tan, tan triste y tan, tan, tan verdad que me sorprende cada vez que la escucho, aunque de nueva para mí no tenga nada. Esta está relacionada con muchos momentos y con hombres diferentes. Uno se cree que los mató el tiempo y la ausencia...


8. Canción poco valorada de U2, Running to Stand Still me llamó la atención cuando era pequeña y cuando años más tarde descubrí la letra, me di cuenta de que, al igual que She, describía mi estado anímico a lo largo de los años: la desesperación, la confusión, la rabia y sobre todo -e igual que la otra canción- el torbellino de sentimientos que no se muestran a los demás y se quedan embotellados dentro. You've got to cry without weeping, talk without speaking, scream without raising your voice.


9. El equilibrio es imposible de Piratas, tomó muchísimo protagonismo cuando la ruptura empezaba a tomar forma en mi cabeza, más o menos por el Thanksgiving del año pasado que comentaba el otro día en un post. Qué felices, qué caras más tristes.


10. Y la reina de la tristeza, o melancolía, o rabia -llamémoslo como queramos- es la que además tiene título que se explica por sí solo y que también me acompaña desde la infancia --> KING OF PAIN, de The Police. Esta canción es tan grande que ni necesita presentación ni explicación ni nada. I'll always be king of pain.




*Hoy son canciones que van conmigo cuando estoy triste, o seria, pero pronto escribiré otro post con canciones que me hacen feliz :)

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Hastiada - final del semestre, final de una época

¡Por fin vuelve mi aguamarina a estar conmigo! Tuve visita la semana pasada, vinieron mi hermana y mi cuñado y me la trajeron, toda brillante y limpita y con un ajuste perfecto a mi dedo corazón de la mano izquierda, que es donde siempre la llevo.


Hace más de dos semanas que no pasaba por aquí, no he tenido ni un segundo libre y estoy hecha polvo, realmente cansada y con ganas de dormir, de vegetar, de estar conmigo misma. Me encantaría ir a uno de esos retiros espirituales en plan monje cartujo y no estoy de coña, creo que me vendría fenomenal meditar, pensar, reflexionar y encontrar un poco de paz interior. 


Han pasado muchas cosas en estas dos semanas, pero para ser sincera, la mayor parte de ellas me producen hastío, indiferencia o desinterés. La presencia de mi hermana sí ha sido algo bueno estos días, ha sido fantástico tenerla cerca y yo creo que nos hemos animado mutuamente, cada una con un tema diferente.


¿Y qué ha pasado? Se han publicado 3 cosas en las que había estado trabajado en las semanas anteriores y una de ellas este verano. Me ha hecho mucha ilusión, pero no toda la que debiera. Se ha completado el enorme proyecto profesional por el que he apostado y lo que siento es un enorme vacío en el estómago cada vez que lo pienso. No sé si he hecho bien en meterme por esos derroteros pero la suerte está echada y aunque es posible que no saque nada del tema, existe una pequeña posibilidad de que sí, y eso me aterra.
He tenido un encontronazo bestial con un colega al que he admirado toda mi vida profesional por un proyecto que llevamos juntos y que ha hecho que me plantee esa admiración y que además me haya tenido que poner muy seria y tajante. Ha sido desagradable.
He tenido que resolver y enfrentar MIL asuntos de gestión que me han chupado tiempo y energías y me han dejado francamente agotada. Ya he terminado mis clases, menos mal, aunque ahora tenga una montaña de correcciones que tengo que resolver en esta semana. Y mi curso online, después de quitarme horas de sueño para llevarlo al día, termina este finde y ha sido un éxito, pero ha terminado de comerme las últimas fuerzas que me quedaban.
Eso en lo profesional.


En lo personal, el de las mariposas amenaza con volver a través de docenas de correos y mensajes y he tenido un breve lío con mi entrenador personal, interrumpido -por suerte- por la llegada de mi hermana. Y digo por suerte porque me da igual, lo mismo que el de las mariposas me da igual. Y me sorprendo a mí misma al decirlo, pero: me da exactamente igual y no tengo ningún interés, ninguna gana, ningún movimiento de mariposas o del más mínimo sentimiento relevante, así que doy largas a ambos porque no me apetece para nada pasar (perder) tiempo con ellos. Suena horrible, lo sé, pero es lo que hay. Me preguntaban mi hermana y mi cuñado por mi estado emocional y lo que les he contestado con toda sinceridad es que no hay estado emocional porque no hay emociones sobre las que actuar. Y no es que piense que ellos no son el hombre correcto y no puedo perder el tiempo porque he de encontrar a alguien "mejor" para mí. No. En serio que en estos momentos todo el asunto sentimental me produce una enorme indiferencia, aburrimiento y desgana. Yo solo quiero descansar y que todos me dejen en paz: los hombres, los alumnos, los colegas, los jefes, los compañeros, los codirectores, los editores...


En lo deportivo es donde peor estoy. Las molestias de mi condromalacia han desaparecido en esta semana... para dejar paso a un terrorífico dolor sordo que no me deja apenas ni caminar. Y hablo de DOLOR, como si al mover la articulación chocara hueso contra hueso, sin nada que amortigue de por medio. No sé si debería esperar al traumatólogo en España o ir YA al médico aquí. He tenido que dejar todo el deporte, apenas puedo caminar, ¿cómo voy a correr o a boxear? Eso me hace inmensamente infeliz, ha desaparecido de momento mi vía de escape, mi válvula de ventilación y me ahogo.


Se acercan las navidades y me veo bajo la lupa atenta de mi familia. Bienintencionada, por supuesto, pero no por ello menos incómoda. ¿Alguien duda de que ese retiro cartujo no es lo que realmente necesito?

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Un día como este

Hoy es el día americano de la confraternización, la diversión, el estar con los amigos, la familia, la gente a la que quieres. Es día de ir a ver el desfile de Thanksgiving de Macy's bajar por Central Park West aquí en mi barrio, de pasear en este día tan bonito que hace hoy, disfrutar del sol y luego ir a comer pavo y cosas buenísimas con amigos, buen vino y mejor conversación. Un día para ser feliz.


Pero Aguamarina ha cancelado todos sus planes, ha dicho que no a todas las llamadas, mensajes y propuestas, no ha contestado al teléfono a nadie (ni siquiera desde España) y se ha quedado en casa.


Aguamarina está cansada, hastiada, aburrida, apática y no tiene ganas ni de seguir escribiendo la entrada.


Todo lo anterior lo escribí esta mañana. Hacía mucho tiempo que no tenía un día como este, muchísimo. Un día en el que aislarme del mundo completamente, sin hablar con nadie, sin trabajar, sin entrar en Facebook o Twitter, lejos del mundo 1.0 y 2.0.


He visto películas todo el día, porque lo que más me ayuda cuando tengo un mal día es no pensar y la "caja tonta" me anula la actividad cerebral casi del todo. No quería pensar en que el año pasado, en este puente, fue la última vez que mi relación tuvo un momento feliz, una isla feliz en medio del océano negro que había comenzado meses atrás y que desembocaría en mi decisión de romperla en la Nochebuena de 2010.


Durante el puente de Thanksgiving de 2010 estuvimos aquí los dos, super contentos, paseando muchísimo, cogidos de la mano por Nueva York y charlando de todo, como siempre hacíamos. Fuimos al cine, los dos únicos adultos viendo Tangled, estuvimos de compras para él en Banana Republic, mi tienda favorita aquí, y compramos mil cosas para él, que ya estaba trabajando por fin: pantalones chinos, camisas de planchado fácil, jerseys de angora, calcetines y una bolsa de trabajo para meter y llevar papeles. Y sobre todo, pasamos horas y horas en casa, solos y aislados -como yo hoy- sin necesitar a nadie más para nada.


Hoy me he acordado muchísimo de aquel fin de semana y por eso, en irónico homenaje a esa soledad que busca toda pareja cómplice en mutua compañía, me he quedado sola y he desconectado mi cerebro. Me he atontado tanto que solo se me han escapado un par de lágrimas furtivas, no me he querido permitir más. No tengo ganas ni de llorar por lo que ya no está o por lo que sí está. Ya ni me apetece darle vueltas al asunto, así que me voy a dormir. Con suerte ni me acordaré de soñar.

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